Caja registradora pkd 86 90e

Todos los empresarios que utilizan las cajas registradoras fiscales en su propia empresa luchan todos los días con problemas distantes que los dispositivos también pueden generar. Al igual que todos los equipos informáticos, las cajas registradoras no están libres de características y, en ocasiones, se estropean. No todos los propietarios de negocios saben que en cada elemento en el que el registro se realiza mediante cajas registradoras, debe ser el segundo dispositivo de este tipo, solo por el fracaso de este ideal.

La falta de una caja registradora de respaldo mientras se venden más bienes o servicios puede resultar en la imposición de sanciones por parte de la oficina de impuestos, ya que evitará que los registros de ventas se rompan en el período de desglose del equipo principal. Los documentos almacenados con la caja registradora deben incluir un libro de servicios de caja registradora fiscal. En este hecho, no solo se complementan todas las reparaciones del dispositivo, y hay información sobre la fiscalización de la caja registradora o el intercambio de su memoria. El libro de servicios también debe incluir el número único que la oficina de impuestos le dio a la taquilla, el nombre de la compañía y la dirección de las instalaciones en las que se utiliza el monto. Todas estas novedades son válidas para inspecciones desde la oficina de impuestos. Cualquier cambio en el conocimiento de la reparación de la caja registradora pertenece a las actividades de un servicio especializado, en el que todo empresario que use una caja registradora debe tener un contrato firmado. Mucho - debe informar a la oficina de impuestos sobre algún cambio en el técnico de servicio del cajero. Las ventas en las cajas registradoras fiscales deben terminar de manera continua y, al completar la caja registradora, debe cambiar la memoria por otra diferente, recordando al mismo tiempo que lea la memoria. Puede existir la lectura de la memoria de la caja registradora, también como su reparación, pero también realizada por una entidad autorizada. Además, el trabajo desea completarse en presencia de un empleado de la oficina de impuestos. A partir de la lectura de la memoria de la caja registradora, se produce un protocolo apropiado, una copia del cual va a la oficina de impuestos y otra al empresario. Requiere que este protocolo se almacene junto con otros documentos conectados a la caja registradora; su signo negativo puede llevar a la imposición de una multa por parte de la oficina.